¿QUÉ LEO?

Gente del mundo, Alberto Chimal

Este libro, escrito en 1998, es pionero en la idea de narrar historias cortas, cortísimas, con sentido. Los microrrelatos son emotivos y, a la vez, muy críticos. Gente del mundo es rompedor al hacer un todo congruete a partir de microrrelatos tan particulares que, en conjunto describen un universo. Sin duda, mi libro favorito, impronta e inspiración constante.

Cartucho, Nellie Campobello

Si de libros pioneros hablamos, pionerísimo es Cartucho. En este libro se describe el horror de la Revolución Mexicana desde las personas que la vivieron como un fenónemo de violencia. Dividido en tres partes, Hombres del Norte, Fusilados y En el fuego, sólo la idea de los títulos da cuenta progresión de la batalla y sus efectos.

Fenómenos de circo, Ana María Shua

Estoy convencida de que un gran libro de relatos debe ser una composición de principio a final, sobre todo, tener coherencia temática. Fenómenos de circo se compone de microrrelatos donde el circo, con sus historias y sus habitantes, se vuelven microrrelatos contados de tal manera que, como lectora, me es difícil distinguir la realidad de la ficción. 

Llamadas perdidas, Pía Barros

Aunque esta es una compilación de microrrelatos, cada uno es tan crítico, con ideas claras y reflexión profunda, que constrituye, en sí, una habitación propia. Su serie Ropa usada es preciosa, inspira. Como para Nellie Campobello, la violencia es real, enorme. Siempre ahí, acechando.

Ajuar funerario, Fernando Iwasaki

Un libro tradicional en la idea de hallar la sorpresa al final del microrrrelato. Es divertido y creativo; muestra una ingeniería precisa, donde lo que que se esconde siempre está a simple vista. Como lectora, la sorpresa fue doble no sólo por los desenlaces, sino porque caí en cuenta de la importancia de poner atención a las pistas.